lunes, diciembre 12, 2005

Magia!

Una vez, cuando niña, leí un cuento que se llama "El Gran vuelo de Apolodoro", desde entonces creo que los circos son mágicos.
Y es que solo esa palabra describe la sensación al haberlo presenciado...
La multitud expectante a que algo suceda, solo algunas cuantas luces de colores impide que todo quede en penumbras... súbitamente unos seres asexuados y con accesorios extraños caminan entre la multitud, juguetean y bromean con los asistentes...
Un grupo de hombres ataviados con trajes de brillantes colores trepan a unos postes adoptando las posiciones más inverosímiles, demostrando una fortaleza y coordinación que se antojan poco probables, brincan en conjunto de uno a otro poste, suben, bajan, giran. Al fondo, tres hombres con los rostros pintados y vistiendo ropas irrisorias musicalizan la acción. El acto termina y todos aplaudimos, boquiabiertos.
De repente, aparece una chica de tutú y sombrilla que se aventura sobre un cable suspendido en perpendicular, alcanzando el extremos con una gracia y equilibrios únicos, al llegar a otro cable horizontal y dar algunos saltitos, cae junto a ella un monociclo, el cual monta sin siquiera tocar, da algunas vueltas y lo deja, regresa airosa a la tierra y nuevamente, más aplausos.
Se apagan las luces, y al encenderse nuevamente está ella ahí, con una voz que alcanza los tonos más dulces o los más poderosos... comienza la acción: Aparece un columpio de enormes dimensiones, un payaso, si, un payaso se monta en él y comienza a balancearse, otro payaso llega y brinca dentro del columpio y así otro y otro hasta ser cinco los que impulsan el balancín. Llega el momento del salto, otro grupo de payasos sostiene un enorme colchón, así que confianza sube muy alto, gira, da vueltas y cae. Y así los otros, casi se siente el vértigo.
Aparecen dos hombres y dos mujeres vestidos de blanco, se sujetan a unas cuerdas y se balancean, la cuerdas son resortes, ellos los controlan y lo hacen ver como lo más sencillo del mundo, giran, suben, dan vueltas, montan un trapecio y se precipitan al vacío, vuelven a subir e intercambian posiciones, se cruzan en el camino, es como un baile y lo ejecutan magistralmente...
Hubo mas gente, seres innimaginables, seres multicolor, seres delicados y seres poderosos, criaturas extrañas e increíbles, música conocida solo en sueños, describirlo todo es imposible...
¡Magia! Solo esa palabra describe lo que sentí cuando ví Saltimbanco de Cirque du Soleil.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy convencido de que es magia real, pero que lo hacen bajo una carpa para que uno diga:
Woowww que espectaculo ...!!!
Asi al no cuestionarnos nada les es mas sencillo.

Monike dijo...

Tienes toda la razón... además funciona en la mayoría de los casos... creo que nadie se ha molestado en echarles su "circo" abajo!