miércoles, marzo 08, 2006

Debería fumar menos?

Estando frente al monitor de la computadora nada se me antoja más que tener a un lado una chela bien fría y cigarros...
Encuentro de lo más disfrutable combinar lentas caladas y refrescantes sorbos mientras mato el tiempo ociosamente por la red.

Pasa el rato, me entretengo leyendo correos, platicando por el mensajero, revisando algunas páginas interesantes.... voy por otra cerveza, enciendo otro cigarrillo y pasa el rato...

De repente, al buscar otro cigarro, descubro con horror, que solo queda uno en la cajetilla... ¿por qué carajos el último cigarro de la cajetilla debe quedar justo en el momento exacto en que la tienda más próxima ya cerró sus puertas y/o la hueva y el efecto de la chela te impiden ir al oxxo más cercano?.

Decido resignarme, total, no es que "necesite" de otro cigarro...

Después de 5 minutos lo enciendo, doy una calada profunda, el tabaco se colorea de rojo, el humo dibuja suaves formas, deliciosa sensación...

Y sigo en lo mío... pero la cerveza se sigue consumiendo... pasa el rato y como por reflejo estiro la mano hacia la cajetilla, pero nada, sigue vacía...

Sigo entreteniendome en la computadora, cuando un recuerdo feliz viene a mi mente (no es que estuviera pensando inconscientemente en ello): ¡Siempre dejo cigarros por ahí escondidos para casos como este!.
Busco en mis escondrijos, pero nada, ¡maldita sea, debí haber agotado las reservas la última vez que me vi en situación similar!.

No importa... estoy demasiado ensimismada en mis actividades ociosas.

¿Busqué en el botecito de la cocina?... Si, y tampoco había nada.

Le doy otro sorbo a la cerveza... y la ansiedad comienza a aparecer... ¿o ya estaba ahí?.
La cerveza está tan fría, la noche tan tibia y estrellada (apenas se alcanza a ver por la ventana, pero suena bien), la música es cadenciosa y la charla amena... pero falta algo.

¿Qué tan lejos está el oxxo?... nel! puede más la hueva...

mejor le doy el último trago a la chela y me voy a dormir.

1 comentario:

Fafahrd dijo...

He salido de casa a comprar cigarros practicamente a cualquier hora... el Oxxo queda a una cuadra y hay una farmacia 24 horas en contraesquina.
Caminando congelado a eso de las 4 de la mañana si me he sentido como si un cigarrillo montara en mi hombro y me acicateara con una fusta de nicotina.
Joer! Es un vicio, pero que rico!