miércoles, septiembre 06, 2006

en el camioncito

Iba caminando rumbo a la parada del camión pensando en tonterías cuando por lo mismo, el camión pasó junto a mi sin yo darme cuenta. Afortunadamente, respetó el semáforo en rojo, corrí a alcanzarlo y subí rápidamente, (tan rápido como me lo permitía la falda del uniforme) y al encontrar un asiento vació cerca de la puerta, me senté. Unas cuadras más adelante se subió una mujer de desmedidas proporciones que aprovechando la misma inmediación de la puerta, se sentó junto a mi. Mi (seudo)comodidad se vio trágicamente truncada al de repente verme medio aplastada entre la ventana y la gorda en cuestión. "Ay, perdón" me dijo cuando se sentó. "No hay problema (...che gorda)". Acto seguido, después de arrellanarse en el asiento, se dirige hacia a mi preguntando "¿y eso que el camión viene tan lleno?" ¡carajo! ¿parece que vengo manejando el camión, tengo cara de venir cobrando el pasaje, parezco dueña de la unidad? "no se, como que a esta hora siempre viene lleno, no?". "Pues yo lo he tomado a esta hora y no siempre viene tan lleno" "Ah... pues.... no se" (sonrisa falsa).
Y así continuó el viaje, yo tratando de tener un pensamiento feliz mientras la mujer de desproporcionada humanidad me apretujaba lonjudamente contra el vidrio.
"ay, jiji, con este pantalón me resbalo", "ay si, verdad" y yo resbalándome junto con ella porque para ese momento ya estábamos comprimidas en una sola masa.
Por fin, por fin se bajó y yo por fin pude respirar. ¡Qué alivio!. Mis músculos entumidos se distensaron y mi quijada volvió a su lugar habitual.
Los asientos de los camiones deberían ser un poquitín más amplios.... ¡bah!.... lo que deberían hacer sería prohibir la ingesta desmedida de cualquer alimento rico en grasas y carbohidratos porque seguro fue lo que provocó que esa gorda estuviera ídem.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Supongo que hay que evitarte en las mañanas.

Paul Medrano dijo...

Yo por eso no viajo en camión, mejor me voy caminando :P