Y ahora ahí estoy con mis clases, circulando dificultosamente por las calles de la ciudad, sintiéndome terriblemente estúpida por mi torpeza, mientras el instructor hace acopio de toda la paciencia que puede y me da indicaciones tranquilamente. El coche de prácticas no tiene letreros gigantes que no dejen lugar a dudas que estoy aprendiendo a manejar así que la gente que me esquiva, mientras suena su bocina, cree que soy simplemente una pésima conductora, o una vieja cualquiera, vaya.
Me pongo nerviosa al sentirme rodeada de autos con conductores furiosos y frenéticos, no puedo meter los cambios y saco tan rápido el clutch que el vehículo invariablemente se apaga. El nivel de estrés cuando tu coche se apaga a media glorieta Minerva suele verse reducido hasta convertirse en algo irrisorio (quizá de nervios) cuando volteas a ver la cara asustada del siempre controlado instructor de manejo.
¿Sabes para qué son cada uno de los símbolos del tablero? Me preguntó, ¿Qué no son adornitos que prenden y apagan para que te entretengas mientras vas manejando? Le contesté. Por la mirada que me echó se que definitivamente no le causó gracia mi chiste, de hecho, creo que ni siquiera creyó que fuera un chiste, snif.
¿Será que de plano mis habilidades son otras? No sé, la coordinación como que nunca se me dio mucho, quien me ha visto bailando sabe de lo que hablo, pero vamos, si hay tanta gente que lo hace, yo también he de poder hacerlo… ¿No?. En cuatro días más lo comprobaré.
Por otro lado, encontré está iniciativa: http://youparklikeanasshole.com y decidí hacer la adaptación local. Me parece una excelente manera de desfogar toda la frustración y coraje que se suele sentir cuando vas felizmente llegando a casa, por fin, ya empezando a relajarte luego de un arduo día de trabajo y descubres con horror que alguien está bloqueándote la entrada, alguien que por lo general sale 40 minutos después de que estuviste tocando de casa en casa y solo suelta una risita y un “ay jiji perdón, es que pensé que no iba a llegar nadie ahorita”.
O cuando luego de dar vueltas y vueltas por el estacionamiento encuentras el único espacio disponible en la plaza comercial y cuando te vas a meter te das cuenta que un idiota está abarcando parte de ese espacio. O la pena ajena cuando ves que llega la típica camioneta de lujo a agandallar el lugar más próximo a la entrada de la plaza, que siempre es el de discapacitados, y los 6 escuincles que seguramente agarraron la camioneta de la mamá de uno de ellos se bajan como si nada. ¡Malditos!
En fin, prometo no ser de este tipo de personas cuando ya ande legalmente manejando por todos lados, y si lo soy, me ponen una hojita de estas en mi parabrisas.
2 comentarios:
Ahhhh
Ale estás aprendiendo a manejar!
Serás otra mujer al volante de la que me tendré que cuidar!
No te preocupes, yo no seré otra mujer al volante de la que te tendrás que cuidar, simplemente porque ya no tengo coche.
Lo que me hace pensar este post es: Cuando salgas por la madrugada para el trabajo y te detengas en la esquina para comprar el café, que indudablemente caerá por ley de Murphy, y te agaches un poco para ver que parte de los papeles, ropa u otra cosa, mojo el líquido... chocaras? o frenarás súbitamente?...
yo tb kiero aprender a manejar y misteriosamente tampoko nadie me kiere enseñar ¬¬ x lo ke muy pbemente tb kaere en una eskuela de manejo :P
jajaja y esa nota esta genial ^^
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