domingo, marzo 29, 2009

Cambia, todo cambia

Vaya, tenía ya mucho tiempo sin escribir. No había encontrado el momento adecuado para ello. O si, el momento adecuado sí, pero la conexión a internet precisa no.
Poniéndonos filosóficos como si de filosofía barata se tratara tengo que decir que lo único permanente es el cambio. ¡Ah! Pero la resistencia a él es tan humana y cómoda.
Últimamente ha habido muchos cambios alrededor de mi vida, unos más simples que otros, pero todos ellos importantes o por lo menos con gran significado.
Hay veces que estos cambios me hacen imaginarme parada sobre el filo de un precipicio y me lleno de angustia y miedo. Otras siento cómo todo va fluyendo y asentándose suavemente. Los cambios son así, impredecibles. Y me he sentido bien con ellos.
He descubierto muchas cosas interesantes sobre mí estas últimas semanas, muchas de ellas tan banales como que el ejercicio no me resulta tan desagradable después de todo o que por más empeño que ponga en ello no sé instalar una conexión de gas. También aprendí que sé reaccionar bien frente al fuego por fuga de un volátil.
Y bueno pues así, basta de tanto redundar que hay cosas más interesantes de las cuáles hablar. Pero no ahora.
El caso es que no me había muerto, nomás andaba de parranda y ya regresé por aquí. Muchos saludos.

2 comentarios:

mouse dijo...

Bienvenida de regreso, el ejercicio no es tan malo como pensábamos :D

Creo ke yo no tengo una postura ante los cambio... creo ke reacciono distinto ante cada tipo de cambio y a cada momento del mismo.

Leeme!!

PARA TODO HAY FORMAS dijo...

Lindo tu blog cotidiano!