Pues nada, que quiero enmendarme con mi jefe que no ha estado muy contento conmigo estos días (con nadie, a decir verdad, se desquita con quien se le atraviesa en frente, pero como normalmente es conmigo con quien se topa...) así que cuando iba a salir por una ensalada le pregunté si quería una ¿De las que me gustan? me preguntó, sí, ¿de qué la quieres? le contesté, así que me dio indicaciones precisas de ponerle doble ración de jamón, verduras y nada más. Nada más.
He de hacer un paréntesis para decir que las ensaladas son muy buenas y saludables y yo siempre las como con pasta en lugar de alguna verdura y con doble ración de aderezo ultra cremoso y crutones y parmesano, además de champiñones y aceitunas. Sigue siendo sano y sobre todo ligth ¿no?
En fin, el caso es que cuando en el último proceso de la preparación de las ensaladas me preguntaron que si las dos con crutones y parmesano pues dije que sí.
Y llegué muy contenta a la oficina y le llevé su ensalada a mi jefe y me fui yo a comer a la mía (sí, como en mi oficina cual burócrata ¿y qué?) y que en medio de un suculento bocado estaba cuando entra él de repente, haciendo que me atragante y me pregunta: ¿le pusiste algo más aparte de lo que te dije? bueno -dije yo- creo que le pusieron crutones y queso parmesano, ¿por? (así con entonación como de temor el "por")
¡¡¡Yo que iba a saber que era intolerante a la lactosa!!!
3 comentarios:
:S
Jajajajaja!
Ya no te digo más porke:
1. Te awitas
2. Ya sabes lo ke te diría
Jajaja!
Kiero ensalada!
ajajajajaja solo te falto el plop
muy buena
hola entre a ver tu blog esta muy padre lo q escribes, este post me hizo reir
jajaja
Publicar un comentario