Después de tanto tiempo, seguro parecía que ya había abandonado por completo este blog, pero nel.
Resulta ser de tal suerte que cada vez era más y más difícil encontrar alguna computadora de modelo de hace 15 años para acá, que fuera funcional y que tuviera internet todo al mismo tiempo.
Por otro lado, durante las últimas semanas me dediqué a hundirme en el sillón, practicar el zapping afanosamente y no pararme más que para comer cualquier cosa y luego para descomerla ¡Ah, la depresión! Me sentía como la mujer terriblemente obesa de "Réquiem por un sueño". Y sí, también me estaba poniendo regordis.
Peeeero por fin, después de tantos meses de inactividad laboral y luego de un proceso de selección por demás largo, estresante e inusual me contrató una empresa bastante chida para que funja como sus recursos (in)humanos.
Ahora estoy reacostumbrándome a los horarios de oficina, desmañanándome para llegar a tiempo al trabajo y desesperándome por tener que salir siempre tarde. Y estoy la mar de contenta.
Así es que ya me estaré reactivando también por estos lares y trataré de mantener más o menos actualizado esto, porque ganas de contar mis anecdotazos nunca me han faltado.
1 comentario:
Bienvenidísima de vuelta.
Ahora siento que todo vuelve a la "normalidad".
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