Hace exactamente un año estaba desesperada, corriendo por todo el aeropuerto intentando encontrar un vuelo que me llevara a Toluca, después de haber perdido el que me había comprado la compañía que me contrató a partir de ese fatídico día 26 de octubre para formar parte de su equipo de trabajo.
¡Chale! Excelente carta de presentación.
Llorando y al borde de la histeria (¿o pudo ser que ya lo estuviera?) le llamé a mi amigo Octavio para que fuera por mi al aeropuerto de la ciudad de México y me llevara hasta Toluca. Refunfuñando pero vengándose a risotadas burlonas fue por mi.
Hace un año conseguí llegar a Toluca únicamente con dos horas de retraso sólo para descubrir (después de una breve llamada para avisar que no me había rajado y que sólo iba un poquitín retrasada) que el itinerario contemplaba el acomodo en el hotel, una posterior salida a comer y toda una tarde de descanso para comenzar con la pila bien cargada a primera hora del día siguiente. Así es que dado lo relajado del asunto me dio tiempo de ir con Octavio a desayunar a la Marquesa unas deliciosas quesadillas de maíz azul rellenas de champiñones y quesillo con harta salsa verde y un cafecito de olla para acompañar.
Hace exactamente un año debí haber previsto que alguien que te acaba de contratar y que te lleva a capacitación en domingo va a disponer de tu tiempo personal una y otra vez haciendo que te pierdas de bodas de amigos entrañables, cumpleaños de mamás que son como jarritos de Tonalá y fiestas inolvidables de buenos amigos.
También tengo un año lidiando con todo tipo de gente y aprendiendo a trabajar bajo presión, a mediar entre diferentes áreas y a ser líder... aunque esto último todavía no me sale muy bien. He ido aprendiendo a construir, a aportar, a atreverme a levantar la mano para hacer sugerencias que no llevan a nada muchas veces, pero otras tantas son bien recibidas por la mayoría.
Y así es que hace exactamente un año comencé a formar parte de una importante empresa dedicada al consumo masivo (¿Qué tendré yo con las empresas enfocadas a la comida?) donde también he aprendido que después de un año, todavía falta mucho camino por recorrer.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario